viernes, 10 de abril de 2009

El Salvador, las elecciones un instrumento de la oligarquía en un estado burgués.


II Parte

Se habla de paz cuando es el pueblo organizado el que puede determinar el rumbo de la historia. No eran ni la oligarquía ni los gringos los que estaban determinando el rumbo que debía de tomar el futuro del país, eran los pobres y sus organizaciones los que tenían la última palabra. No se habló de paz mientras la burguesía y sus escuadrones de la muerte asesinaban, desaparecían y masacraban(con sus cuerpos represivos) al pueblo organizado. Es más el FMLN estaba preparando una segunda ofensiva que en términos revolucionarios sería la última y definitiva. Para ellos el movimiento guerrillero contaba ya con los combatientes suficientes, y la logística suficiente como para tomar el poder. La correlación de fuerzas de la guerrilla se había multiplicado por mil, dos años antes , eran doscientos.

Erre que erre…

En 1982 los gringos, y la burguesía salvadoreña impulsan en medio de un conflicto armado el juego que a ellos les gusta ensalzar y que juegan “muy bien”, elecciones. Ganando como no, el que ellos querían que ganara. Colocan al nuevo títere presidencial, Álvaro Magaña es en este periodo presidencial en el que se lleva a cabo la elaboración de la nueva constitución. Y esa constitución se hace cuando el responsable de los escuadrones de la muerte, y fundador de ARENA es quien preside la asamblea nacional(parlamento). Esa constitución nace al albur de los escuadrones de la muerte, de la derecha, y los gringos. Y es esa la constitución que recibe al nuevo Gobierno con las “ínfimas reformas” que se le hicieron terminada la guerra, si es que se llevaron a cabo.

Dos años después comienzan los cantos de sirena de la paz, comienzan los llamados diálogos entre el Gobierno de turno y el FMLN. En las negociaciones previas a la firma de los acuerdos de paz, se hablaba de que en el país iban a ver cambios, iban a hacer pequeñas reformas; una de esas reformas que se planteaban en las negociaciones eran precisamente los cuerpos represivos del estado. una demanda popular, según dirigentes del Fmln, y en cierto modo lo era. Pero no la única. Por parte del gringos las había pero no se hicieron público, el gobierno tenía pero no eran para ellos, significativas, eran ellos los que tenían y tienen el control del poder.

La policía nacional se “reestructura” y pasa a llamarse policía nacional civil, PNC. A ella entrarían tanto ex combatientes de la guerrilla una vez que estos se desmovilizaran y entregaran las armas. Por su parte el gobierno contaría en la nueva policía con ex miembros de la policía nacional y de otros aparatos represivos del estado. Los miembros del Fmln. que se incorporaron a dicha policía, al cabo de unos meses, la mayoría son expulsados, por hacer huelgas y exigir mejoras salariales. La Guardia nacional, uno de los cuerpos más represivos, no desaparece, entra a formar parte de las fuerzas armadas del país. La Policía de Hacienda, otro de los cuerpos represivos que colaboraba con los escuadrones de la muerte, tampoco desaparece, simplemente, se le cambia el nombre, policía militar.

A la constitución se le hacen pequeños retoques, eso dicen. Podemos concluir entonces que: primero la constitución es la misma, y segundo que el aparato represivo del estado burgués sigue siendo el mismo antes-durante y después del conflicto.

y allí están…

Después de los acuerdos de paz, y finalizada la guerra en el país, el Fmln. se convierte en partido político, y, en la década de los noventa, varios miembros del partido se salen para crear otros partidos, las escisiones se producen al amparo de la burguesía. De estos pequeños partidos algunos se mantienen en la contienda electoral, otros simplemente desaparecen, y los que no desaparecen ahora son parte del aparato de propaganda de la burguesía salvadoreña, como es el caso de Joaquín Villalobos entre otros. En estas últimas elecciones esos pequeños partidos participaron se fueron en coalición con el FMLN.

El FMLN ha ganado las elecciones y se espera mucho de ellos, se espera entre otras cosas que hagan algo para que las estructuras que siempre han estado al servicio de la oligarquía, la burguesía y los norteamericanos, se transformen. Se espera, pues, que Mauricio Funes lleve a cabo lo que prometió, gobernar para la inmensa mayoría del pueblo salvadoreño, la “opción preferencial por los pobres” que ha hecho éste nuevo gobierno tendrá que hacerlo realidad y llevarlo a la praxis.

Si se tiene en cuenta el panorama político interno en el que se va a tener que desenvolver el nuevo gobierno, uno sólo puede pensar dos cosas, la primera es que si el FMLN mantuviera los principios revolucionarios con los que inicio la lucha, difícil tarea tendría a la hora de cambiar, transformar las estructuras que la burguesía con tantos años en el poder, ha consolidado: y segundo si las posibles reformas se plantean desde la perspectiva social demócrata, la situación no será tan complicada, porque guste o no, la social democracia siempre juega dentro de un marco político burgués constitucional, de estos tenemos muchos ejemplos en la Europa actual..., de los primeros, los que se deciden a llevar los cambios desde la perspectiva revolucionaria ejemplos tenemos y muchos, pero el camino es difícil y azaroso y no lo están teniendo nada fácil. Y de los ejemplos socialdemócratas en América latina siguen su curso y sin problema alguno.

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1 comentario:

Patricia M. Sartor dijo...

Los desafíos, estructuras, revoluciones y socialdemocracias que planteas son una sopa de enredos...

El desafío de cambiar estructuras para implementar un nuevo mundo es un desafío tan grande... gobernar para los pobres, como opción preferencial no va a ser fácil... siempre aparecerán los poderosos de siempre con las exigencias burguesas de consensos, pactos, silencios... son pactos mafiosos...

esperemos que el FMLN logre compatibilizar de alguna manera los objetivos con la praxis revolucionaria...

quizás estamos en un tiempo de cambios más profundos que los anteriores, cambios que deparen nuevas praxis al cambiar las cosas desde adentro del propio sistema, lo único que yo veo como difícil es que la gente que haga estos cambios, durante los primeros tiempos, deberá ser gente con profundos y sólidos valores éticos, que no se dejen tentar con promesas y engaños, ya que el imperio es astuto como pocos... siempre se las ingenia para reinventarse...

aprendamos la estrategia e implementemos cambios reales sin perder nuestro horizonte de hombres nuevos...

me gustó la reflexión, aunque no coincido conque los gobiernos socialdemócratas de nuestra américa sigan su curso sin problemas... vaya si los tienen y vaya que no son nada revolucionarios, ni rebeldes, ni distintos de lo mismo de siempre... la socialdemocracia es populismo barato... sólo eso.

gracias Txanba por invitar a pensar... nos acostumbras a ello... ¡¡está bueno así!! gracias otra vez y mil veces...